La barrera no es el precio, es el miedo a elegir mal
Frente a dos notebooks o dos audífonos parecidos, casi todos los clientes se quedan atascados en las mismas preguntas: ¿esto es compatible con lo que ya tengo?, ¿me sirve para lo que necesito?, ¿por qué uno cuesta el doble que el otro? Sin alguien que traduzca las especificaciones técnicas a una respuesta simple, el cliente posterga la compra, la investiga en otro lado o se va sin comprar nada.
El problema es que un buen vendedor técnico es difícil de formar y todavía más difícil de tener disponible todo el día, en todas las sucursales y en la web al mismo tiempo. Las consultas técnicas fuera de horario simplemente quedan sin respuesta hasta el día siguiente, cuando el cliente ya decidió en otro lado.